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Facha

 
 
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Cuando escuchamos la palabra moda, ¿pensamos en Ecuador? 

En nuestro país, poco a poco, la moda ha ido creciendo y ganando la importancia que se merece. No es hace tantos años que se veía a este negocio como algo que realizaban las costureras o también llamadas modistas. Sin embargo, a nivel de carrera no se la tomaba a consideración, pues se pensaba que no se podía generar buenos ingresos de los que se podía vivir; no obstante, la situación se ha transformado.  

Tal como lo explica Raúl Molina, artista musical de Jazz The Roots, “el arte en Ecuador ha crecido mucho y realmente no la están pasando tan bien como parece. Esta es la generación que está sufriendo el cambio. La generación posterior es la que disfrutará de todos los logros” (Molina citado en Instituto de la Propiedad Intelectual, 2016).

Es importante recalcar que dentro de lo que Molina aclara es que, paulatinamente, está evolucionando esa idea. “Si es posible vivir del arte en Ecuador, pero hay que organizarse muy bien (…) uno tiene que sufrir para vivir de esto. Todo lo que entra es para vivir. Obviamente, no vives cómodo, vives con las justas” (Molina citado en Instituto de la Propiedad Intelectual, 2016).  

Como se evidencia anteriormente, hoy en día esta perspectiva ha ido cambiando a tal punto que nuevos emprendedores, artistas y diseñadores han visto en la moda una oportunidad muy grande y tratan de que el país pase, de ser un simple proveedor de telas y piezas básicas, a crear confecciones más complejas y proponer tendencias. En el Ecuador se gasta 2400 millones de dólares anuales, únicamente, en ropa, una industria que claramente puede competir con cualquiera.

 
 

No obstante, el problema se centra en que el excesivo precio de la ropa de diseñador ecuatoriano impide el acceso al consumidor promedio, quien en la mayoría de los casos prefiere las prendas de tiendas del Fast Fashion, es decir, prendas elaboradas masivamente y con un precio menor como es el caso de la ropa de Zara, Berschka, Forever 21, entre otros. Pero ¿por qué sucede esto?  

Todos los involucrados están dispersos, es decir, tanto diseñadores como proveedores, lo cual provoca que muchos tengan que acudir a empresas extranjeras para conseguir la materia prima para elaborar sus prendas y diseños. Esta falta de una comunidad hace que diseñadores, en este caso de moda, no sepan de la existencia de todos los materiales que pueden encontrar en nuestro país.  

Solucionar una problemática como esta no es fácil; sin embargo, he creado un proyecto que puede hacer que la situación actual cambie en gran medida. Facha es una aplicación, en la cual convergen tanto los que venden como los que compran moda.

 
 

Facha se maneja al igual que Uber, es decir, maneja dos perfiles que permiten clasificarte como productor, diseñador o, simplemente, comprador. Gracias a las distintas categorías, los usuarios podrán encontrar todo lo necesario para crear prendas; desde la materia prima producida por pequeños negocios hasta piezas y colecciones enteras de diseñadores de moda. Para incentivar a los usuarios a usar constantemente la app, Facha tiene un sistema de descuentos que se desbloquean después de haber visitado una cierta cantidad de lugares. No obstante, es importante recalcar que Facha solo te muestra la ubicación de los lugares, no vende en línea los materiales y prendas.

 
 

Gracias a Facha se refuerza esta idea de una comunidad para los diseñadores y un lugar en donde puedan encontrar todo lo necesario para hacer moda sin tener que buscar alternativas en el exterior. De esta forma, la aplicación no únicamente busca juntarlos, sino también impulsar a los grandes emprendedores a salir adelante y dar muestra de que el Ecuador, al igual que otros países, puede ser una capital de la moda, a pesar de que queda un camino largo que recorrer.